Transformando La Ansiedad Un Pasito A La Vez

¿Alguna vez te has preguntado cual es la diferencia entre la ansiedad y la preocupación?

La definición de Preocupación es enfocar nuestra atención a ciertos problemas o situaciones.  

La ansiedad es un sentimiento de miedo y de inquietud.

Lo que tienen en común estas dos palabras es que nos quitan la paz.

Y tal vez te preguntes, ¿qué significa tener paz en este momento?

La definición de la paz es un estado de bienestar, tranquilidad y armonía.

Este sentimiento es lo opuesto a lo que la ansiedad y preocupación nos brinda.

¿Pero cómo podemos sentir paz cuando las cosas no andan bien?

En Filipenses 4:6-7, el apóstol Pablo nos dice: “No se preocupen por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.”

Cuando los pensamientos de preocupación comienzan a invadir nuestra mente, entreguémosle a Dios eso que nos está invadiendo la mente. Presentémosle a Dios lo que nos esta quitando nuestra paz. Una de las cosas que mas me gusta es escribir mis preocupaciones a Dios en mi diario. Me gusta mucho la paz que siento al tomar una libreta, mi bolsita de lapiceros y colores, y encender una vela mientras escribo. Le escribo a Dios. Me gusta comenzar con: Querido Papa Dios, porque yo sé que Él me ha llamado Hija y sé que Él está atento a lo que me preocupa y me pasa. Y eso me hace sentir muy especial. Al paso del tiempo, cuando regreso a esas paginas en mi diario, puedo ver que Él siempre me escucha y me ayuda. A veces, regreso a las paginas y pongo la fecha de cuando esa preocupación o ansiedad fue contestada.

Así puedo ver sus huellas de mi Padre Dios en mi Diario.

Te animo a incorporar este habito en tu vida.

Muchas veces, se nos hace difícil hablar con Dios. Es por eso por lo que, al escribir nuestros pensamientos, estos salen a la luz y podemos verlos escritos, lo cual nos ayuda a conectarnos con El a través de nuestra fe.

No se necesita de palabras adornadas, o palabras perfectas libres de errores de ortografía, simplemente comienza. Después escribe lo que este en tu corazón. Comparte tus batallas internas, tus dudas, y tus miedos.

Pídele a Dios que te guie y te de sabiduría. Pero, sobre todo, exprésale tu agradecimiento. Siempre hay algo porque estar agradecido. El agradecimiento cambia nuestra manera de pensar y de vivir.

De acuerdo con estudios, se dice que tener un diario puede ayudarte a mejorar tu salud emocional y mental, baja tus niveles de estrés, y te ayuda a comunicarte mejor con las personas de tu alrededor.

Este simple hecho de escribirle a Dios tus preocupaciones y ansiedades te puede ayudar a entregarle lo que te hace mal y así sentir de Su Perfecta paz.

También, es importante tener tu biblia junto a ti. A mi me gusta subrayar y añadir fechas que me hacen sentir que Dios me esta hablando directamente a mí en ese momento en mi Biblia. ¡Te animo a hacer los mismo!

Por último, te comparto este lindo versículo: Filipenses 4:17

“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.”

E. G.